26 de junio de 2017

NUESTRO TERTULIANO JOSÉ CARLOS SANJUÁN, PREGONERO DE LA SEMANA SANTA 2018


La Semana Santa 2018, ya tiene pregonero. Don José Carlos Sanjuán Monforte, será el encargado de ocupar el atril desde el que anunciará con la voz del corazón, la pasión, muerte y resurrección del Hijo de Dios.

Dios nos bendice con las personas que pone en nuestro camino y quiso Él, que Sanjuán Monforte, entrara a formar parte de nuestra Tertulia Cofrade para así engrandecerla con su presencia, su formación y su experiencia en el mundo del incienso y la oración.

Por herencia familiar pertenece a la Hermandad del Santo Entierro y así también, como miembro de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén, procesiona cada Viernes Santo acompañando a su cofradía; como antiguo alumno salesiano, es hermano de la Noche Oscura y por devoción a María, cofundador de la cofradía de la Virgen de Gracia. Ha pronunciado diversos pregones y ha realizado el Vía Crucis de la Noche Oscura 2014. Ubetense acérrimo, hombre de familia y buen amigo de sus amigos, quienes conocemos a José Carlos, sabemos que el presidente de la Unión de Cofradías, don Felipe Torres, ha hecho una magnífica elección.



Inevitablemente nos sentimos especialmente felices con este nombramiento, y estamos deseosos de arropar al pregonero de la Semana Santa; a la persona designada para cumplir con el más alto honor con el que un cofrade puede soñar: nuestro hermano tertuliano, Jose Carlos Sanjuán Monforte. 

18 de junio de 2017

Lignum Crucis reúne a los pregoneros de la Semana Santa de Úbeda



Ayer, sábado 17 de junio, fue un día muy especial para la Tertulia Cofrade Lignum Crucis. Tuvimos la satisfacción y el gran honor de poder reunir a la mayoría de los pregoneros y pregoneras de nuestra Semana Santa. Además de reunirnos un grupo de cofrades, de amigos, el principal objetivo de nuestra tertulia desde nuestra fundación en 2012  es el de homenajear, el  de arropar al pregonero de nuestra Semana Santa regalándole las cubiertas que abrazan sus palabras, sus emociones y sentimientos expresados en su pregón.
Hace unos meses tuvimos la idea de poder reunirlos a todos en nuestra sede de la alfarería de Paco y Pablo Tito y compartir una comida de hermandad y ayer, después de intensas gestiones era el día elegido. Para nosotros ya ha supuesto toda una alegría la respuesta y la enorme satisfacción y emoción de todos por la idea de poder reunirse. Era muy difícil y lo sabíamos, que el mismo día todos pudieran venir porque muchos tendrían otros compromisos adquiridos, porque no viven en Úbeda, por cualquier otra razón… pero la respuesta fue desde el principio muy favorable y a la vez agradecida.
Por fin veinticinco pregoneros se reunieron ayer en una jornada entrañable y llena de emotividad, de recuerdos y vivencias. No tenemos palabras para agradecerles el esfuerzo, el adaptar su calendario, sus ocupaciones familiares y personales para poder asistir a este encuentro.
Nuestra tertulia creció en número por un día porque nos reunimos un grupo de hermanos, de cofrades, y me atrevo a decir que de amigos, para hablar de lo que nos gusta a todos, de nuestra Semana Santa, de nuestra ciudad. Por eso los abrazos y los saludos estuvieron llenos de emoción, muchos de ellos no se conocían entre sí y enseguida surgió la complicidad y el respeto, el cariño y el reconocimiento. Por eso las palabras de Don Fernando Nieto en nombre de todos estuvieron llenas de agradecimiento pero sobre todo de emotividad y de amor por nuestra ciudad y su Semana Santa.


Lo mismo que cada uno desnuda su alma sacando para su pregón, según confesaban ayer, sus más intimas vivencias, aquellas que a veces no somos capaces de compartir con familiares y amigos y que mientras preparan su pregón van surgiendo, también uno a uno nos fueron emocionando cuando, en nombre de nuestra tertulia  Pablo Tito les hizo entrega de un pequeño pergamino  de recuerdo de este encuentro, momento que a petición nuestra sirvió para que recordaran parte de su pregón, pero resumido en ese sentimiento último que les queda, en esa idea, esa vivencia personal o esa dedicatoria íntima que todos vivieron en su día y que ayer recordaron y compartieron con todos los presentes en uno de los momentos más intenso y emotivos de los vividos.


Quizá la palabra emoción es la que más se ha repetido en esta crónica pero es el sentimiento que a todos nos queda de este día, el que resume este encuentro tan entrañable. Por eso desde la Tertulia Cofrade Lignum Crucis, nuestro más sincero reconocimiento, nuestra profunda gratitud a cada uno de ellos porque una parte importantísima de nuestra Semana Santa, de sus sentimientos y vivencias, de la devoción, de la labor cofrade y del compromiso y la fe, estuvo ayer personalizada en los que tuvieron la responsabilidad pero también la satisfacción y el orgullo de pregonar nuestra Semana Santa y que en este encuentro pudimos vivirla ayer de nuevo. MUCHAS GRACIAS PREGONEROS


10 de abril de 2017

MAGNÍFICO PREGÓN DE LAURA HERRERA

Cuando las palabras salen del corazón, cuando los sentimientos y la devoción se aúnan en nuestra Semana Santa, cuando la música y el amor por Úbeda tocan el alma y todo se abraza con una profunda fe dan como resultado un pregón de nuestra Semana Mayor que llega al corazón.


En la noche  del ocho de abril Laura Herrera García nos anunciaba, con un pregón profundo y bello la llegada de la Semana Santa, que daba comienzo con un guiño al “frailecillo”, a san Juan de la Cruz  “Entréme donde no supe: y quedéme no sabiendo, toda ciencia trascendiendo. Yo no supe dónde estaba, pero, cuando allí me vi, sin saber dónde me estaba, grandes cosas entendí;  no diré lo que sentí, que me quedé no sabiendo, toda ciencia trascendiendo”
De manera dulce y pausada nos fue llevando de la mano por cada una de nuestras iglesias y rincones a recorrer junto a ella el camino de nuestras cofradías, camino que empezaba con una llamada de campana (gracias Laura, por esa llamada),   y que daba sentido cristiano a nuestras creencias, a nuestra tradición, a nuestros sentimientos y emociones.
Pero la Semana Santa es mucho más y Laura de manera magistral supo llevarnos desde el amor y la ternura de la Madre, que mece a su hijo en su pecho sintiéndolo cerca de su corazón hasta el más desgarrador de los dolores, el de la profecía de Simeón anunciando a María que una espada de dolor atravesaría su corazón. Supo llevarnos a través de nuestras cofradías desde ese dolor de la Madre al ver morir  a su Hijo, al amor que escribiera San Pablo en su carta a los corintios, ese amor…que no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta…”  Laura nos llevó al claustro de Santa María y a su puerta, a la lonja de la Trinidad, al claro bajo de San Isidoro y a san Nicolás, vimos con ella a Jesús instituyendo la Eucaristía y orando en el huerto de los olivos, prendido y azotado, sentenciado y caído,  clavado en la cruz y en brazos de su madre para llevarlo al sepulcro.
Un pregón en el que la palabra se hizo Miserere, en el que se cantaba Hosanna al Hijo de Dios, pero también en ese mismo pregón, mientras el Hijo encomendaba al padre su espíritu antes de morir en la cruz, sonaban nuestros tradicionales lamentos del Viernes Santo envolviendo de manera estremecedora y emotiva sus palabras. Un pregón de una cofrade con una profunda fe, un pregón de una ubetense que ama a su ciudad, un pregón de una cofrade que reza al Cristo de la Columna prestándole sus hombros y sus pies en la tarde del Jueves Santo junto a los demás hermanos portadores.

Pero también un pregón que Laura terminaba con la alegría de la resurrección y con la invitación a que sálgannos a la calle a proclamar el triunfo de la vida. Ya las palabras terminan y ahora empieza todo lo anunciado. Gracias Laura por tu magnífico pregón.


Texto: Miguel Berlanga Soto
Fotografía pregonera: Alberto Román